Escrito por El Mercurio de Antofagasta

La delicadeza para desplazarse en el escenario también la trastoca en el piano de cola que se encuentra en el centro del escenario del Teatro Municipal de Antofagasta con un silencio que ella agradece.

Butacas vacías, el recorrido de los tramoyas no trastoca la concentración de la pianista rusa Victoria Fousten sus ensayos que están por terminar. Pese a que se deja llevar por las melodías, de igual manera refleja que su disciplina va conectada con la emoción que denota en su rostro en cada interpretación.

De entrada explica que es un orgullo para ella, participar junto a la Orquesta Sinfónica de Antofagasta, en su presentación de este viernes a las 20:30 horas en el Teatro Municipal.

Carismática como pocas, la pareja del también destacado pianista nacional Roberto Bravo, destacó por su talento recién a los 4 años en su ciudad natal de Los Urales en Rusia.

Fue tal el encanto a tan corta edad, que creó su primera composición denominada “Sobre las teclas negras”, realizando incluso una gira por diversas ciudades, para luego al año siguiente comenzar sus estudios musicales en la Escuela de Música de su ciudad.

Luego de graduarse con honores como Concertista, Konzertmeister y Maestra  en Piano y en Música de Cámara, en 1997 se le otorga el Título del Representante del Conservatorio “Rimsky-Korsakov”  de San Petersburgo en Latinoamérica.

Una artista que destaca por la constante búsqueda de excelencia artística y gran compromiso de comunicación a través de la música. Aclamada  por su “apasionante y refinada” manera de tocar y “sus magníficos dedos rusos” ha cautivado el público de diversos escenarios de Europa, Estados Unidos y Latinoamérica.

¿Desde cuándo que está radicada en Chile?

– Llevo seis años acá, ya que estuve siete en Perú y sentí que era tiempo de cambiar. Elegí Chile porque es un país muy ordenado económicamente y muy apacible para vivir, aunque debo decir que le falta mucho en materia cultural, en especial en música. Pero cuando conocí a Roberto Bravo, lo primero que me dijo que “Chile era un país de pianistas” y con el tiempo que llevo me he dado cuenta que sí lo es.

¿Qué le parece el circuito clásico en nuestro país?

– Este país es pequeño pero existen varias personas que realizan trabajos excepcionales, he tenido la oportunidad de recorrer gran parte del país y he visto Orquestas y agrupaciones de gran nivel por lo que están las instancias para armar cosas potentes.

¿Existe público para apreciar la música clásica?

– Existe público para todo, en el caso de quienes organizan jornadas clásicas deben saber qué puertas tocar, ya que esta música es algo que trasciende todo, hay momentos que quienes la aprecian pueden dejarse llevar y como dicen ustedes hace que “se paren los pelos de punta”, cuando se oye una interpretación bien ejecutada. Yo soy de la idea de educar a la gente, en especial a los niños, donde se puedan ejecutar más conciertos didácticos, familiares, cuando los padres y los hijos viven juntos estas experiencias se educan juntos. Es por eso que esa sensación de sentir esta música queda en el cuerpo y en el alma y es inolvidable, como una “adicción saludable”.

¿Cuál es el autor que la acomoda más?

– Siento que por épocas de vida, o estaciones del año, creo que Mozart me ha marcado por siempre. Es un compositor celestial, ya que realmente cuando escuchas sus creaciones, el alma se llena de luz, ya que es un creador muy organizado y muy armónico. También me inspiro con Bach o Chopin, pero Mozart siempre toca una cuerda muy importante en mi corazón.

¿Es verdad que compuso una pieza a los cuatro años?

– Así es, desde los cuatro años que estoy ligada a la música (creó la composición “Sobre las teclas negras”) y aunque compongo, me gusta hacer variaciones en las creaciones universales y jugar un poco para colocar mi sello en lo que interpreto.

¿Cuál es el trabajo que está realizando ahora en Santiago?

– Estoy trabajando con alumnos que están participando e incluso han ganado concursos internacionales. Ahora están representando al país como “Música Mundi” en Bélgica. Incluso hace poco una alumna participó en un concierto en Berlín para 10 mil personas y ahora varios exponentes de Chile participaron del concurso para estar junto al prodigioso y extrovertido pianista Lang Lang, por lo que podemos decir que existe mucha materia prima en este país.

 

Publicado por: http://www.culturaantofagasta.cl/webCultura3/index.php/aux-noticias/191-la-musica-segun-victoria-foust

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