Mozartiana. Victoria Foust se sumerge en el periodo Clásico de la música para abordar el bello tercer concierto para piano y orquesta del compositor austriaco.

Radicada desde hace cuatro años en Chile, debutará con la máxima agrupación orquestal chilena en el “Concierto Nº 16 en Re Mayor” de Mozart este viernes y sábado en el Teatro Universidad de Chile.

SANTIAGO.- Para Victoria Foust la “música es el aire y sólo hay que disfrutarla”. Al verla frente al piano deslizando sus “magníficos dedos rusos”, como la han llamado, transmite esa sensación. Y cuando aborda conciertos como el “Nº 16 en Re Mayor” para piano y orquesta de Wolfgang Amadeus Mozart, lo subraya. Es la música que ella eligió para su debut con la Orquesta Sinfónica de Chile: “Expresa una felicidad de alegría sublime, casi tan pura como la de un niño”, dice la pianista radicada en Chile desde hace cuatro años. Esta noche y mañana Foust demostrará ante el público chileno esas cualidades que le han permitido ser reconocida como “una brillante y prolífica pianista de excepcional dote y temperamento deslumbrante”. La cita es a las 19:30 horas, en el Teatro Universidad de Chile. La pianista afirma además que se motivó a tocar esta obra porque tiene la tonalidad de los Re, la favorita de Mozart y también la suya. “Es una obra que tiene mucho brillo humano, mucho ánimo, mucho espíritu”, dice. Para este debut con la Sinfónica, Victoria Foust será dirigida por el maestro Peter Guth, a quien tuvo la oportunidad de conocer en Rusia. “Es un gran director de la música vienesa, de una destacada trayectoria y un estilo único en este tipo de repertorio”. El poder de las tres notas “Con Peter Guth pensamos que si bien este concierto de Mozart no figura entre los técnicamente más difíciles que escribió, se dice que en él solamente hay tres notas, tan pocas que no hay donde esconder errores. Es una obra que exige un gran virtuosismo porque en ella cada nota es como una perla de oro; en su interpretación hay que transmitir libremente la alegría de todas las notas”, manifiesta. Se siente optimista respecto al ámbito musical en Chile, pero también hace su propia crítica. “Hay crecimiento, desarrollo y mucho potencial acá, pero se necesita más que eso. Todo comienza desde el apoyo de la familia a los niños que tienen talento, que los guíen si quieren acercarse a la música, a la danza, a la pintura, a todo tipo de arte . También urge que el gobierno apoye la música clásica, especialmente a su orquesta nacional, la Sinfónica de Chile”. Cuentos musicales para todos Victoria hace su aporte en estos términos a través de su proyecto de Cuentos Musicales para niños y jóvenes. “Me motiva mucho llegar a los oyentes más pequeños, atraer la atención, la fantasía de los más pequeños”. Este programa lo realiza paralelamente con Roberto Bravo en los colegios. “yo me hago cargo de los más pequeños y él de los mayores. Se trata de encantarlos a través de las grabaciones musicales de obras escritas por los grandes compositores como Tchaikovski, Mozart, Bach, Debussy. “Se hace primero un cuento que ayuda a despertar la fantasía de los niños y luego se acompaña con la música”. Además se da tiempo para sus propias actuaciones. El próximo año ofrecerá un concierto en Kaan, Francia. Además, con el maestro Bravo planifica realizar una gira para tocar este verano en las provincias y en los parques de Santiago. Pero, por ahora, Victoria Foust es sólo Mozart. Si quiere verla vaya este viernes 30 ó el sábado 31 de julio, a las 19:30 horas al Teatro Universidad de Chile. Entradas desde $ 1.000 a $ 9.000 en boletería (Providencia 043) y en www. Feriaticket.cl.

De los Urales a los Andes Nacida en los montes rusos Urales, a los cinco años Victoria inició sus estudios de música que continuó luego en el Conservatorio Mussorgsky de Ekaterinsburgo y posteriormente en el Conservatorio Rimsky-Korsakov de San Petersburgo, donde se graduó con honores como concertista en piano y en música de cámara, konzertmeister y maestra de piano y de música de cámara. En 1997 viajó a Perú como representante del Rimsky- Korsakov en Latinoamérica. Después de desarrollar una intensa actividad artística, didáctica y pedagógica en el país vecino partió a Chile donde hoy realiza una similar labor ya sin el título de delegada, pero con el mismo compromiso. Como ella enfatiza “estoy aquí representando la escuela rusa y la tradición, además de tener mucha entrega y compromiso con la música”. Su labor concertista nunca se ha detenido y en la actualidad toca a menudo con el destacado pianista chileno Roberto Bravo junto a quien comparte su vida y su amor por la música. Además, actualmente enseña en la Universidad Mayor, una de sus labores más gratificantes. Con sus ojos brillando de orgullo comenta al respecto que tres de sus alumnos de esa casa de estudios acaban de regresar del Primer Festival Internacional de Piano en Texas, Estados Unidos. “Eran los únicos tres chilenos participantes y uno de ellos regresó con el primer premio: Alonso Llanos Campos de Rancagua, de trece años”.

Fuente: Emol.com – http://www.emol.com/noticias/magazine/2010/07/30/427754/los-dedos-veloces-pianista-rusa-victoria-foust-sera-solista-con-la-sinfonica.html

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